Poética Cinematográfica: La Niña Santa, 2004
Lucrecia Martel es una figura vanguardista en el cine hispanoamericano, su narrativa capta la realidad desde la crudeza, el mundo visible que se quiere ocultar, lo que no se dice pero se transmite por ondas sonoras y la vida misma como un absurdo al cual está inmersa en múltiples dualidades. Martel habla de nuevas estructuras del lenguaje para enunciar y percibir el hilo de una historia de manera que perturbe la mente del espectador, que se inquiete, se impaciente con una historia donde su enunciado se corte, quede inconcluso y de paso a la percepción, al uso de los sentidos, en especial de la escucha para rellenar esos silencios que quedan a mitad de camino, como lo expresa en una entrevista:
La visión siempre supone una acción de sujeto sobre el
mundo (la vista va al objeto), en cambio en la escucha es al revés (las ondas
vienen al sujeto). Ver, que en realidad es el mundo viniendo a tus ojos, es
representado como nosotros yendo hacia el mundo; escuchar, es cambio, lo
representamos como las cosas viniendo hacia nosotros (…) cómo el sonido nos
pone en un lugar de humildad con relación a la observación.”
De esa manera logra capturar la
esencia de su cine, como queda demostrado en La niña santa (2004) película
que participó en el Festival de Cannes y ganó una palma de oro por mejor
película, es un film que encubre un deseo lúgubre como especie de misión a la
que Amalia decide poner en marcha, manteniendo una tensión que gira en medio de
un ambiente religioso, conservador pero que al tiempo convive en medio de un
pensamiento del tipo cientificista pues es en Ciénaga, Argentina, lugar donde
ocurren los hechos, que se lleva a cabo un congreso de medicina.
Parte del mundo al que Amalia
pertenece y del que se ha servido para construir su propio criterio, está
mediado por creencias religiosas, dado que su educación transcurre en un
instituto eclesiástico, las enseñanzas están enmarcadas por el buen camino que
a su vez está direccionado por la palabra de Dios y lo que las escrituras
bíblicas toman como ejemplo para que una vida humana no se desvíe
pecaminosamente en la perdición. El tema que abordan en el argumento de la
película es la vocación y cómo distinguir entre las tentaciones del diablo y el
llamado de Dios, es por esto por lo que Amalia dice que ya tiene una misión y
posteriormente encontrará situaciones para llevar a cabo esa manifestación que
le ha sido dada y por la cual pretende salvar el espíritu de un hombre.
“Las
poéticas cinematográficas, no
consistiría en designar o definir (subrayar) las cosas sino en irrumpir como un
destello, producir resonancias, luminiscencias que nos permitan atrapar (ver,
sentir, palpar), por un instante, algo del fluir del mundo; una pequeña
perforación en lo distinto, lo olvidado, lo imprevisto o lo nunca antes
percibido”. (Martins, 2019)
Ejemplos de la cita anterior se pueden encontrar en escenas
como la del hombre que utiliza una especie de instrumento musical, poco
convencional, que pareciera funcionar con el tacto, y es esta acción poética lo
que atrae una afluencia de personas hacia el sitio para escucharlo, pero también
lo que logra Martel cuando expresa la magna importancia del sonido en una
película; un lenguaje que se sirve de la música para intervenir como narradora
de los sucesos que dan continuación al hilo de la historia; minuto 50 o 60: El
doctor acerca ligeramente su pelvis de tal manera que se empuja hacia los glúteos
de Amalia con clara intensión. Sin embargo, el montaje que habla a través de un
lenguaje no verbal, donde la sucesión de imágenes son tan palpables que
producen resonancias en las emociones de un espectador que se atreva a dejarse
llevar por la intriga, por esa pequeña perforación que genera lo distinto, debe
experimentar una dialéctica auditiva que le permita interpretar los silencios
de las voces y leer los gestos de los actores, por eso se convierte en una acción
poética y cómo lo expresa Martel las posibilidades del cine son infinitas porque
las diferentes realidades se cruzan en la calle y conviven unas con otras, aquí
no se trata de la clausura que censura la posibilidad de, sino sobre el cómo se
percibe el universo de realidades paralelas que somos como humanos.
https://www.youtube.com/watch?v=fNLcRkG4qz8 (Escena mencionada)
La niña santa juega con mundos opuestos que coinciden desde perspectivas diferentes, un simposio de medicina en un pueblo de Argentina; unas jóvenes que se preparan para su vocación en una escuela religiosa; Amalia, una joven encontrándose a sí misma, hurgando en su sexualidad, buscando una misión y creyéndola encontrar; Doctor Jano, un hombre que aprovecha, se ve involucrado, se inserta, ( posibilidades que operan y en las que puede inferir la perspectiva del espectador) en una especie de triángulo amoroso que finaliza en la incertidumbre de no saber realmente qué fue de aquellos personajes, pero que deja a la audiencia una puerta abierta a crear posibilidades.
Lucrecia Martel: por una representación sonora del mundo
. (s.f.).
Martins, L. M. (4 de
Septiembre de 2019). Obtenido de Revista icónica: algunas consideraciones
sobre lo poético cinematográfico:
https://revistaiconica.com/algunas-consideraciones-sobre-lo-poetico-cinematografico/





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