Metaficción en la película Reconstruction

 “Reconstruction” o en español “Reconstrucción de un amor”, es una película del año 2003, creada por el director dinamarqués Christoffer Boe. La trama central de esta película se basa en el encuentro de dos personajes: Alex David, un fotógrafo local y Aimée, la esposa de un hombre llamado August, quien desarrolla el papel de narrador y/o escritor de una novela. Lo llamativo al hablar sobre este film, son sus características pertenecientes a la metaficción; este es un género literario en el que la ficción, entra en contacto lúdico con otras ficciones. En el texto “Ironías de la ficción y la metaficción en cine y literatura” (2007), su autor Lauro Zavala  escribe lo siguiente: 



La metaficción es un ejercicio lúdico de duda permanente, es una escritura que reconoce que cada lector (y cada autor) hará una interpretación distinta del texto. Y el texto metaficcional se adelanta a los lectores y empieza a des-construirse, a cuestionarse, a suspender sus condiciones de posibilidad, a proponer al lector volverse cómplice de la escritura. La metaficción muestra sus condiciones de posibilidad como una forma de señalar sus límites, como una forma de leerse a sí mismo. (p.129)



Teniendo en cuenta lo leído con anterioridad, la obra de Boe encaja dentro de este género, puesto que allí hay una desvelación basada en la coherencia narrativa y la causalidad. La película no cuenta con un tiempo cronológico muy exacto, pues no hay presencia de racconto o narración pre-activa, no hay un progreso de manera lineal. Más bien, hay un carácter onírico que se ve representado en esa nueva forma de ver la realidad, donde predomina el monólogo interior. Luego de que el protagonista empieza a persistir en su deseo por vivir el romance con Aimée, aumenta la verdadera confusión, pues ni sus amigos, ni su pareja lo reconocen e incluso la puerta de su casa termina por perderse. Todo esto similar a un relato elaborado por un sueño. 


Al inicio, se mencionó que la película es narrada por uno de sus personajes llamado August; éste es al mismo tiempo el esposo de Aimée y se le representa cómo un escritor que trabaja en una novela, la cual parece que relata justamente lo que observamos como espectadores en la película. A partir de allí nace el cuestionamiento: ¿Cuál es la verdadera ficción representada, dentro de la ficción de la película? La hipótesis a la que se llega, es a que todo es efecto de la elaboración literaria de August. El papel del espectador en este sentido, es el de reconstruir y completar toda la metáfora que gira alrededor de lo planteado en la obra, pero al mismo tiempo, Zavala (2007) dice en su obra que el lector/espectador de los materiales meta-ficcionales, corre el riesgo de dudar acerca de las fronteras entre lo que llamamos realidad y las convenciones que se utilizan para representarlas. 



Otro aspecto importante al hablar de metaficción es el rompimiento de la cuarta pared, que está presente cuando se dota de consciencia a los personajes y de su propio carácter ficcional. En el texto de la revista Nuestro Tiempo, “Metaficción: Cuando el cine atraviesa el espejo” (2003), hay un apartado en el que se explica cómo funcionan los mecanismos para romper la cuarta pared. En primer lugar, mencionan la autoconsciencia, después hablan sobre las historias que muestran su propio proceso de producción en películas y por último, hacen mención del narrador no disimulado el cual se encarga de la toma de decisiones sobre cómo avanzar la trama. Relacionando este atravesar la cuarta pantalla con la película en mención, podría llegarse a la conclusión de que su personaje y al mismo tiempo narrador, es quien lo logra. 








Referencias:

“Ironías de la ficción y la metaficción en cine y literatura” (2007), Lauro Zavala.

Revista Nuestro Tiempo, “Metaficción: Cuando el cine atraviesa el espejo” (2003)



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